La banda gástrica ajustable es un excelente recurso quirúrgico que consiste en dividir el estómago en dos partes, como si fuera un reloj de arena, con una banda o aro que puede ser ajustado aún más desde fuera, de tal manera que la parte que finalmente funcionará como receptor de los alimentos no resulte más grande que dos huevos duros.

A partir de ese momento el estómago comienza a funcionar como un reloj de arena: se llena la parte superior con muy poca comida y se torna imposible incorporar más. Solo cuando esta comida es digerida puede atravesar el ajustado camino que permite la banda gástrica.

Aún así, hay un porcentaje de pacientes que no adelgazan y aún que engordan. ¿Por qué? Porque desaparece el lugar adonde «poner» la comida pero continúa intacto el apetito. Porque, contrariamente a lo que la gente supone, el «hambre» no está en el estómago sino en nuestra cabeza. Y entonces comienzan a comer helados, dulces, etc., llegando en algunas oportunidades a licuar la pizza para digerirla velozmente y poder continuar ingiriéndola.

Por esa razón es que auné mis conocimientos de PSICOLOGÍA, de HIPNOSIS y de REPROGRAMACIÓN SUBLIMINAL a mi larga experiencia como OBESO para diseñar un tratamiento psicológico que atacara la obesidad no solamente como uno más de los muchos tratamientos para bajar de peso, sino como el mecanismo conducente a no volver a engordar luego, debido a la incorporación al inconsciente de nuevas pautas de conducta frente a la comida. El resultado es la BANDA GÁSTRICA VIRTUAL®, un recurso terapéutico que se puede sumar a cualquier tratamiento exitoso para bajar de peso a fin de lograr que el paciente no vuelva a engordar al terminarlo.

Armando Scharovsky