Ser gordo es una grave carga en nuestra sociedad. Quienes no lo son, quienes nunca han tenido que luchar contra su apetito, quienes nunca han escuchado en un negocio de ropa que le digan «No tenemos tu talle», lo ignoran. Muchos han «comprado» la historia del «gordito simpático» desconociendo la historia patética que se esconde detrás de esa conducta, aprendida en la niñez, como un recurso extremo para ser –de alguna manera– aceptado entre los «otros», entre los flacos.

Debo aclarar que hablo en primera persona porque he sido gordo desde niño, hijo de hiperobesos, criado en un hogar donde siempre se hacía dieta (sin bajar por eso de peso) y he vivido toda mi vida en una constante lucha contra los kilos. He ganado muchos rounds pero siempre perdí la pelea. Fui el primer paciente de este método. Comencé a aplicarlo en mí el 7 de Enero del 2006. Para fin de Junio ya había bajado 15 Kg. Pero eso no es ninguna hazaña. Lo importante es que desde esa fecha, sin hacer nada especial, salvo elegir qué como, me he mantenido alrededor de ese peso.

A quienes somos gordos, la naturaleza nos ha jugado una mala pasada, porque a nuestro lado conviven personas que comen igual o más que nosotros… ¡Y no engordan!

Esas personas comen cualquier cantidad de alimentos, utilizan lo que su organismo necesita y el resto lo desechan sin consecuencias. Nosotros tenemos organismos ahorrativos: el excedente no utilizado de calorías ingeridas lo «ahorramos» almacenándolo en forma de tejido adiposo. Incluso hay algunos entre nosotros que pertenecían al bando de los flacos hasta que pasó algo: un parto, la menopausia, una rotura de menisco, etc., y a partir de ese día todo cambió.

Nosotros, si colocamos en una balanza de dos platillos, en uno las calorías que ingerimos y en otro las que gastamos en la actividad diaria, tenemos que la única manera de bajar de peso es que las calorías ingeridas sean menos que las consumidas. Esto es una verdadera ley inmodificable para nosotros y no debemos olvidarlo nunca.

Si ingerimos mas calorías que las que consumimos: engordamos

O sea que debemos comer menos. ¡Pero eso es lo que hemos hecho una y otra vez, en cada dieta que hemos emprendido y el resultado final es que estamos cada vez más gordos! ¿Cómo es posible?

Armando Scharovsky