Todos los que tenemos problemas con la balanza hemos bajado una o muchas veces de peso. Pero, sin embargo, estamos gordos y casi podría afirmar, cada vez más gordos. ¿Por qué? ¿Qué hemos hecho mal?

Razonémoslo: Si un ladrón de carteras, de bolsos, que lo único que sabe hacer para vivir va a parar durante un mes, un año o cinco años a la cárcel ¿Qué va a hacer al día siguiente de salir en libertad?.. ¡Robar carteras!

Si los gordos no conseguimos modificar nuestra relación con la comida, nuestra voracidad, nuestra obsesión, volveremos a engordar al concluir cada dieta.

¿Y qué hacemos los obesos cuando nos ponemos en dieta? Nos internamos voluntariamente en una cárcel donde nos «portaremos bien» por un tiempo. Lo primero que preguntamos al entrar es: «¿Cuándo se sale? ¿Cuánto tardaré en bajar estos x kilos?» y comenzamos, como los presos, a marcar en la pared los días que nos faltan para volver a comer como antes. Y así nos va…